Guatavita – Un pueblo fascinante en los Andes colombianos

Guatavita, uno de mis pueblos favoritos. No queda lejos de Bogotá. Yo recomendaría la ruta que pasa por Sesquilé. La distancia de Bogotá a Sesquilé es de 36 millas, y de Sesquilé al pueblo nuevo de Guatavita, 13 millas. Si maneja de corrido, le tomará poco más de una hora y 30 minutos. De todos modos, yo recomendaría una parada corta en Sesquilé.

Guatavita - Un arco de entrada a una de las plazas principales del pueblo Un arco de entrada a una de las plazas principales del pueblo

Es posible que los nombres de varios pueblos de Colombia le parezcan muy distintos de los que habrá encontrado en otras partes del mundo. Esa es en realidad una cosa buena que hicieron los colonizadores españoles: conservaron los nombres indígenas originales de pueblos y ciudades por todo el País. Por eso hay nombres tan interesantes como Guatavita, Sesquilé, Tocancipá, Gachancipá, Zipaquirá, etc. Los pueblos y las ciudades son tan interesantes como el sonido de sus nombres (hay que poner atención especial al acento sobre las vocales al aprender a decirlos).

Cuando uno piensa en el viaje de un turista a Guatavita, hay dos lagos de por medio. Tendrá que indicarle con claridad a su conductor o a su agencia cuál de los dos quiere visitar. Uno es la antigua y sagrada Laguna de Guatavita y el otro es el Embalse de Tominé. En mi opinión personal, no se les puede hacer justicia a los dos lagos en un solo día si además quiere pasar tiempo en el pueblo de Guatavita. Si quiere ver los dos, quizá le convenga quedarse a dormir en Guatavita.

Cómo llegar – manejar hasta Guatavita

Sesquilé - La plaza principal del pueblo Sesquilé - La plaza principal del pueblo

La manera más fácil de llegar es en carro, taxi o bus público. A menos que esté acostumbrado a manejar en Colombia, yo recomendaría que no maneje usted mismo. Lo más común es contratar carro con conductor. Por favor negocie la tarifa antes de salir de la capital y asegúrese de pedir que también lo traigan de regreso. Como ya mencioné, yo recomendaría que llegue a Guatavita pasando por el pueblo de Sesquilé.

Una nota sobre Sesquilé y los muiscas

Se estima que alguna vez fueron entre 500.000 y 3 millones de muiscas (no hay una cifra exacta disponible) en la época de la invasión española. En 2005 se hizo un estudio sobre el pueblo muisca de Colombia y sobre la población muisca restante en el país. Eran poco más de 14.000. Hoy se encuentran en ciertas zonas como comunidades pequeñas en el Departamento de Cundinamarca y en Bogotá D.C. Los Cabildos Muiscas de Cota, Chía y Sesquilé sumaban juntos apenas 2.318 personas en 2006.

Normalmente puede que no vea a ninguno cuando visite Sesquilé. Si tiene suerte, quizá alcance a ver a unos pocos vendiendo su artesanía o sus recuerdos en una esquina de la plaza principal.

No parece gustarles que los fotografíen. Por favor pídales permiso antes de disparar el obturador. En una de mis visitas al pueblo tuve la suerte de ver a un par de ellos. Sin embargo, no me permitieron fotografiarlos ni a ellos ni a sus productos. En fin, tuve la suerte de ver a algunos muiscas.

El Altiplano Cundiboyacense

A medida que maneja hacia Sesquilé, se irá haciendo una idea de lo plano que es el Altiplano de gran altitud, que es básicamente una meseta alta. Formó parte del largo mar interior del norte de Suramérica, originado como parte del levantamiento de la Cordillera Oriental de los Andes colombianos desde el Neógeno.

El recorrido también le dará una idea de por qué Bogotá es una de las ciudades más grandes de Suramérica. La ciudad puede expandirse casi sin fin. Verá montañas a un costado y vegetación verde y frondosa en la Sabana de Bogotá durante todo el camino. Crucemos los dedos para que no llueva el día de su recorrido. ¡Recuerde que Colombia es el país más lluvioso del mundo!

En Sesquilé puede bajarse, estirar un poco las piernas y caminar por la plaza principal o visitar la iglesia y la capilla (si están abiertas). Después de hacer eso, y de tomarse un delicioso café colombiano con un pastel de pollo en la panadería rústica de la plaza (parado en la plaza mirando hacia la iglesia, encontrará la panadería a la derecha), lo llevarán hasta Guatavita.

Los conquistadores españoles y la Laguna de Guatavita

La sagrada Laguna de Guatavita La sagrada Laguna de Guatavita

Los conquistadores españoles supieron de la Laguna de Guatavita probablemente desde 1531 d. C. Recordará que los españoles llegaron a esta parte del mundo buscando el preciado metal amarillo.

Si nos devolvemos un poco en la historia, antes de que llegaran los españoles la zona estaba habitada por la tribu muisca y era gobernada por el Cacique de Guatavita. Era una figura poderosa, consultada con frecuencia por los Zipas de Bacatá (Bogotá) y los Zaques de Hunza. Guatavita se especializaba en el trabajo del oro.

La leyenda de El Dorado

La Laguna de Guatavita ocupaba un lugar alto en la lista de los colonizadores en su búsqueda de oro. Habían oído que para la tribu indígena muisca la laguna era sagrada. Al nombrarse un nuevo Cacique, como parte de la ceremonia lo cubrían de polvo de oro (por esa razón los españoles lo llamaron El Dorado) y lo llevaban en una balsa ceremonial hacia el centro de la laguna.

Se lanzaba al agua para quitarse el oro. Los acompañantes y seguidores ofrendaban entonces objetos y artefactos de oro, esmeraldas y joyas a los dioses de la Laguna de Guatavita.

Los españoles intentaron drenar la laguna con la esperanza de encontrar el oro. Al principio lograron bajar el nivel de la superficie unos 10 pies antes de abandonar el proyecto. Se dice que más adelante otra persona intentó drenar el agua abriendo una muesca profunda en el borde de la laguna. Consiguió bajar el nivel un poco más. Poco sabían que la profundidad de la laguna es de 410 pies. Los intentos de los españoles por drenar la laguna natural fueron un ejercicio inútil. ¡La Laguna de Guatavita guarda sus secretos y su oro!

El turismo a la Laguna de Guatavita

Este recorrido único a la laguna es en realidad una caminata. Tendrá que estar preparado para caminar y subir unos 750 pies. No es apto para quienes tengan el corazón débil o problemas pulmonares.

Los turistas entran al sendero de la Laguna de Guatavita a través de un parque protegido. Las boletas se compran en la entrada del parque. No son costosas. Luego lo llevarán por el parque unos guías (que hacen parte del recorrido, no hay que pagar nada adicional), que también le darán información sobre parte de la flora interesante y sobre la tribu muisca. Después de eso empieza el sendero y la subida. Prepárese para algunos tramos donde la inclinación es fuerte.

La recompensa final es una caminata por la cresta de la laguna circular, con vistas especiales desde unos pocos miradores. La laguna parece un cráter volcánico, pero no lo es. Hoy se cree que la laguna fue el resultado de la disolución de depósitos subterráneos de sal en un anticlinal, lo que produjo una especie de dolina.

Oportunidades fotográficas en la cima

Tendrá algunas oportunidades fotográficas interesantes en la cima. Consejo para fotógrafos: para meter toda la laguna en el encuadre tendrá que llevar un lente gran angular. La alternativa sería hacer lo que hice yo. Aunque llevaba un lente zoom de 24-70 mm, no logré meter toda la vista en un solo encuadre a 24 mm. Tuve que hacer varias tomas y luego combinarlas en Adobe Lightroom en una sola imagen.

Cuando termine con las vistas, baja por una pendiente suave hasta encontrar su transporte. El recorrido le tomará la mayor parte de la mañana o buena parte del día, dependiendo de a qué hora empiece y de cuánto tiempo dedique a subir hasta la cresta de la laguna. Después quedará libre para seguir hacia el pueblo de Guatavita (si planea hacer los dos lagos el mismo día).

El pintoresco pueblo de Guatavita

Había una vez, en el Departamento de Cundinamarca de Colombia, sobre el Altiplano Cundiboyacense, un pueblo llamado Guatavita. Fue fundado el 18 de marzo de 1593 por Miguel de Ibarra.

La creación del Embalse de Tominé

A finales de los años cincuenta y sesenta, las autoridades colombianas empezaron a trazar planes para un gran embalse en Guatavita. El Embalse de Tominé se terminó en 1967 y el valle se fue inundando poco a poco. Hoy el lago tiene 11 millas de largo y 2,5 millas en su parte más ancha. Alcanza una profundidad máxima de 125 pies. El lago alimenta algunas plantas hidroeléctricas y le suministra agua potable a la capital, Bogotá. Es el embalse más grande de la Sabana de Bogotá.

Guatavita - Arquitectura colonial española y el embalse Guatavita - Arquitectura colonial española y el embalse

Lamentablemente, el viejo pueblo de Guatavita está completamente sumergido en el fondo del lago. Yace a una profundidad de unos 125 pies. Cuando el lago baja de nivel durante los años de El Niño, se dice que la torre de la antigua iglesia se vuelve visible. No se desilusione si no ve la torre: significa que el embalse tiene bastante agua y le dará unas fotografías excelentes a la orilla del lago. He ido a Guatavita varias veces a lo largo de los años, pero nunca he visto la torre.

El pueblo nuevo de Guatavita

Mientras se construía el embalse, el nuevo pueblo de Guatavita se levantó muy por encima del nivel del lago. La gente del viejo pueblo fue reubicada en la Nueva Guatavita. La arquitectura del pueblo nuevo es colonial española y hay muchas calles y edificaciones interesantes. Hay bastantes oportunidades fotográficas en el pueblo.

El pueblo está ubicado 47 millas al nororiente de la capital, Bogotá, a 8.790 pies sobre el nivel medio del mar, en la Cordillera Oriental de los Andes. La población del municipio y del pueblo es de 6.898 habitantes (Censo de 2015).

Qué ver en Guatavita

Lo más interesante del pueblo es que, a pesar de haber sido construido hace apenas unos 70 años, fue diseñado en el estilo de la arquitectura colonial española. Por donde vaya en la Nueva Guatavita o en el centro del pueblo verá muros hechos para parecer viejo adobe colonial, pintados de blanco. Todas las edificaciones tienen teja de barro roja.

Las plazas del pueblo

Guatavita - Vista de la entrada a la plaza principal del pueblo La entrada a la plaza principal del pueblo

Normalmente, en los pueblos coloniales españoles usted encontrará en la plaza principal la iglesia, un banco (o dos), la escuela, una estación de policía y algunos restaurantes. El centro de Guatavita tiene tres plazas principales. Una de ellas tiene la iglesia, la casa cural, un auditorio, un museo pequeño (la última vez que fui no valía el tiempo que pasé adentro) y un par de restaurantes.

Al sur de esa hay otra plaza principal con un hotel, algunos restaurantes y tiendas de recuerdos. Más al sur hay una plaza que tiene un parqueadero grande en el medio. También tiene la estación de policía principal y algunos otros servicios sobre la plaza.

Puede ser buena idea almorzar rápido en uno de los restaurantes. Si lleva un almuerzo empacado o sánduches, podría comérselos a la orilla del lago y disfrutar las vistas mientras come.

La plaza de toros

Guatavita - Vista de la pequeña plaza de toros Vista de la pequeña plaza de toros

Si cruza la vía en dirección suroccidental llegará a la pequeña plaza de toros del pueblo. No se usa para corridas, sino que hoy en día suele ser el escenario de exposiciones y eventos pequeños. Yo recomendaría que camine por el pueblo y explore este pueblito.

Bajando al Embalse de Tominé

Bajando por el portón de la esquina en dirección occidental llegará a la orilla del lago. Yo no recomendaría hacer el trayecto a pie. Devolverse subiendo puede ser toda una tarea. A veces, sobre todo en días festivos, hay transporte gratuito para todo el mundo. El vehículo va halado por un tractor. Si contrató carro para su paseo, yo recomendaría bajar manejando. Abajo, a la orilla del lago, hay unas vistas hermosas para la cámara.

Un mirador panorámico distinto

Guatavita - Vista del Embalse del Tominé Guatavita - Vista del Embalse del Tominé

Otro mirador (no muy conocido) al que me gusta ir es el que ofrece la vista desde una elevación mayor. Si toma la Carrera 3 en dirección sur y gira a la derecha en el cruce, llegará a una vía sin terminar desde cuyo final tendrá una buena vista del lago y podrá ver todo el centro de Guatavita desde un punto privilegiado.

Regreso a Bogotá vía La Calera

Para el regreso, yo recomendaría la ruta de vuelta por La Calera. Justo antes del pueblo de La Calera hay unas vistas excelentes de Usaquén, en el norte de la capital. La policía ha cerrado en los últimos años los puntos donde uno podía parar a ver las vistas y tomar fotos muy interesantes durante la hora dorada.

Bogotá, Colombia - Una vista desde La Calera Bogotá, Colombia - Una vista desde La Calera

Sin embargo, hay algunos restaurantes desde donde también se alcanzan a ver los paisajes. Tendrá que investigar miradores que puedan resultar interesantes o estar atento a esos restaurantes y hoteles mientras va manejando. Puede que su conductor conozca uno o dos restaurantes con buenas vistas de Usaquén.

Enlaces e información adicional

Todas las fotografías de este artículo son de Mano Chandra Dhas.

Mano Chandra Dhas, fundador de Coromandel Tours, con su cámara

Escrito por

Mano Chandra Dhas

Fundador de Coromandel Tours. En los viajes desde 1975, de Singapore Airlines a Emirates y Carlson Wagonlit, hoy cura viajes privados por Colombia, Perú, India y Nepal desde su casa en Bogotá. Muchas de las fotografías de este sitio son suyas.

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